![]() |
| CUIDADOS PARA EL PIE DIABÉTICO |
| por Licenciada en Enfermería María Carolina Buencristiano |
Las personas diabéticas son más propensas a presentar problemas en los pies.¿Por qué el diabético corre más riesgo?. Esto se debe a distintos factores que combinados entre sí, preparan el terreno para que los diabéticos presenten problemas en los pies.
Se ve con frecuencia que tienen
menor sensibilidad en los pies debido a las lesiones nerviosas (neuropatía)
También tienen mayor propensión
a la obstrucción de los vasos sanguíneos.
Muchas de las personas que presentan
diabetes tipo 2 (no insulinodependiente) son obesas y de edad avanzada, por
lo que esto les impide agacharse a revisarse los pies.
Además los diabéticos crónicos
tienen complicaciones oculares, las cuales no les permite ver donde colocar
los pies y examinarlos como se debe.
Una diabetes mal controlada, aumenta
el riesgo de infecciones ya que disminuye la capacidad inmunológica. Existen
algunos síntomas que nos hacen pensar en problemas de pie diabético:
Presentan pérdida de sensibilidad
(no presentan dolor, no se percatan de una quemadura seria), lo que les impide
darse cuenta de una lesión o herida, que luego podrá infectarse fácilmente ya
que no fue atendida en el momento oportuno.
Uno de los trastornos también
comunes entre los diabéticos, es la mala circulación. - Calambres en las piernas que desaparecen al descanso. - Lenta cicatrización de heridas y raspones. - Pies enrojecidos cuando permanece sentado, o palidez de los mismos cuando
los eleva. - Falta de crecimiento del vello de piernas y pies. - Dolor en piernas y pies sobretodo en la noche, que suele aliviarse si
se sienta al borde de la cama con los pies colgando (signo de enfermedad avanzada).
Es cierto que los pies son muy
vulnerables a las infecciones, debido a las enfermedades nerviosas y circulatorias
que frecuentemente se asocian a la diabetes en especial, si no se controla
debidamente. Las
infecciones comienzan con lesiones en la piel, que sirve como barrera protectora.
Una vez que se daña la piel, al no estar intacta tal barrera, permite la entrada
de organismos invasores que provocan la infección. Las lesiones de la piel pueden
deberse a heridas, irritaciones o deformidades de los pies. Los problemas más
frecuentes de pies son los callos, uñas encarnadas, infecciones por hongos (pie
de atleta) y por roce de zapatos que no se ajustan bien. La situación es sumamente
peligrosa cuando existe supuración o drenaje de una herida y el pie se encuentra
rojo e hinchado. Si esto sucede, vaya de inmediato al hospital ya que necesita
atención médica y evitar así una amputación.
Recomendaciones diarias para el cuidado de los pies
Esto le ayudará a reducir al mínimo los problemas de pies causados por la diabetes, por eso es primordial establecer una rutina diaria e cuidados e inspección.
1. LÁVESE LOS PIES: Sin empaparlos, con agua tibia y jabonosa todos los días. El exceso de agua suaviza la piel y la hace más vulnerable a infecciones. Jamás use agua caliente, para evitar quemarse los pies si tiene lesiones nerviosas y no puede sentir la temperatura. En todo caso, revise la temperatura con el codo. Lávese los pies con jabón neutro, enjuáguelos bien y séquelos con cuidado, especialmente entre los dedos.
2. INSPECCIONE LOS PIES: Todos los días revise sus pies con buena luz, sin olvidar las plantas. Si no puede inclinarse o tiene mala visión, pida ayuda a un familiar o amigo, ayuda el empleo de espejos. Busque áreas resecas o agrietadas sobretodo alrededor de las uñas y los dedos. Si presenta heridas o infecciones que no cicatrizan correctamente, avise de inmediato a su médico. Recuerde que, enrojecimiento, hinchazón y calor excesivo, son signos de infección.
3. HIDRATE SU PIEL: Luego de lavarse e inspeccionar, lubríquelos con una crema hidratante para evitar que se resequen. Aplique la crema del talón a los dedos, pero evite el área entre ellos, ya que podría desgastarse la piel y provocar una infección.
4. LIME SUS UÑAS: Límese las uñas, nunca las corte con tijeras o cortauñas, ya que podría lesionarse y producir una infección.
5. EVITE LA FORMACIÓN DE CALLOS, AMPOLLAS Y VERRUGAS: Los callos representan áreas de posible fricción y son precursores de úlceras. Si no los atiende por el especialista, pueden causar irritación e infecciones. Luego de lavarse los pies, frote con fuerza los callos con una toalla y aplique se crema hidratante. Nunca use productos para retirar callos. No se arranque pellejos. No se los corte, ni practique cirugía en el baño. Preste atención a la aparición de manchas en los callos o alrededor de ellos, ya que podría ser probable la formación de una úlcera subcutánea. Hágalo ver por su especialista.
6. USE CALZADO APROPIADO: Ponga atención a los zapatos que use. Compre calzado que proteja y cubra los pies y le quede cómodo. No ande descalzo, sus pies necesitan más protección. Asegúrese que los zapatos sean amplios, para que los dedos puedan moverse y mantengan su posición natural. No use zapatos puntiagudos, ya que aprietan los dedos unos contra otros.***Antes de ponerse los zapatos, revise que no haya objetos extraños en su interior.***
7. USE LOS CALCETINES Y MEDIAS APROPIADAS: Los calcetines y medias de algodón y lana son mejores. Use un par limpio todos los días.: Nunca use medias con elástico, ni ligas, puños apretados, ya que pueden disminuir la circulación en las piernas. Verifique que sean de la talla correcta y no tengan costuras ni zurcidos. Observe si humedece los calcetines en alguna parte, porque puede ser el primer signo de una nueva úlcera o ampolla.
8. EVITE LESIONES CAUSADAS POR EL CALOR O EL FRÍO: No permita que los pies se expongan a temperaturas muy altas. Evite también caminar descalzo sobre el pavimento caliente. No use bolsas de agua caliente, almohadillas o mantas eléctricas, estufas y baños con agua a temperatura muy alta, por el peligro de quemaduras en un pie sin sensibilidad. Las temperaturas excesivamente bajas también pueden dañar los tejidos de los pies, así que extreme cuidados si hace frío. Tenga cuidado con los aparatos de calefacción, los baños de vapor o los saunas, para así evitar quemaduras.
9. EJERCITE SUS PIES: Realice caminatas en forma regular, para mejorar la circulación.
10. Realice consulta profesional inmediata (médico, podólogo), ante la aparición de callosidades, grietas, erosiones, etc..Si presenta lesiones, lavar con agua y jabón neutro, cubrir la zona con una gasa estéril sujetándole con un vendaje de gasa y hacer la consulta. No use adhesivos.
11. CONSULTA PERIÓDICA CON PODÓLOGO, AUNQUE NO DETECTE ALTERACIONES.
1) Nunca los empape.
2) Nunca les aplique ningún tipo de calor.
3) Nunca se corte las uñas, límelas.
4) Nunca se ponga zapatos que le ajusten mal.
5) Nunca camine descalzo.
6) Nunca se aplique fármacos muy fuertes.
7) Nunca deje un callo sin atender.
8) Nunca practique cirugía en el baño.
9) Nunca los mantenga ni muy húmedos ni muy secos.
10) Nunca dé por sentado que la sensibilidad y la circulación e sus pies son normales; cuídelos como si estuvieran a punto de presentar un problema, lo cual es muy factible.
La vigilancia y cuidado diarios- además de un buen control de la diabetes-, previenen muchos problemas de pies.